¿Porque es importante, preparar y regalar pan?

Alguien dijo una vez:  "La miseria es esa pobreza extrema que hace que el hombre pierda casi toda posibilidad de tener dignidad y que hace que la felicidad sea para él prácticamente inalcanzable... Una persona que vive en la miseria no tiene la posibilidad de vivir, está muy ocupada en sobrevivir..."

 Y como vive una familia en Haiti, cuanto gana de dinero por dia, y que es lo que comen

Más de la mitad de la población haitiana total padece inseguridad alimentaria crónica y el 22 % de los niños sufre desnutrición crónica. De las 2 100 000 personas afectadas por el huracán Mathew en octubre de 2016, un millón sigue necesitando ayuda humanitaria.

Sin recursos, endeudado -la deuda externa se alza por sobre los 1.190 millones de dólares-, su moneda en constante devaluación, con deficitaria balanza comercial, dependiente de la ayuda internacional hoy en parte paralizada, las estadísticas sitúan a Haití en el 134º lugar de los Indicadores de Desarrollo Humano (IDH), al nivel de Somalia y Yemen, entre otros.
La miseria se infiltra por todas partes. Sobrevivir se convierte en la única obsesión de una población que intenta comer, desplazarse, enviar sus niños a la escuela, vencer la enfermedad. El 52 por ciento de los haitianos vive bajo el umbral de la pobreza, la tasa de cesantía y subempleo se estima en 50 por ciento, la esperanza de vida es de 53 años.

El 80 por ciento de la población vive con 1,3 dólares diarios y el 50 por ciento está desocupada.

Charlene, de 16 años y con un bebé de un mes de edad, ha llegado a depender de un tradicional remedio haitiano para curar los retortijones de hambre: galletas hechas de tierra seca y amarillenta de la meseta central del país. Desde hace mucho tiempo, el lodo ha sido valorado por mujeres embarazadas y niños como un antiácido y fuente de calcio.

Preparar las galletas


Los comerciantes transportan la tierra desde la ciudad central de Hinche hasta el mercado La Saline, un laberinto de mesas de verduras y carne lleno de moscas. Las mujeres compran la tierra y luego la convierten en galletas de lodo en lugares como Fort Dimanche, barrio de chabolas cercano.

Cargando cubos de tierra y agua por las escaleras que llevan al techo de una antigua prisión, por la que el barrio recibe su nombre, remueven con dificultad las piedras y terrones en una sábana y le mezclan la grasa y la sal. Después moldean la mezcla en galletas y las dejan secar bajo el sol abrasador.

Las galletas que están listas se llevan en cubos a los mercados o se venden en las calles. Un periodista que probó una galleta descubrió que tienen una suave consistencia y que chupaba toda la humedad de la boca tan pronto como tocaba la lengua. Por horas le duró un desagradable sabor a tierra en la boca.

Efectos de salud Las evaluaciones acerca de los efectos de salud son mixtas. La tierra puede contener parásitos mortales o toxinas, pero también puede fortalecer la inmunidad de los fetos en la matriz de ciertas enfermedades, explicó Gerald N. Callahan, profesor de inmunología en la Universidad Estatal de Colorado, quien ha estudiado la geofagia, el nombre científico del consumo de tierra.

Algunos doctores haitianos dicen que depender de las galletas como sustento lleva a la malnutrición. “Confíe en mí, si veo a alguien comer esas galletas, lo voy a disuadir”, aseguró Gabriel Timote, director ejecutivo del ministerio de salud de Haití. Marie Noel, de 40 años de edad, vende las galletas en un mercado para proveer a sus siete hijos. Su familia también las come. “Espero que algún día tenga suficientes alimentos que comer, para que pueda parar de comer éstas -expresó-. Sé que no me hacen bien”.

En medio de todo está situación,

¿Que hacemos nosotros?

Redes Sociais

  • @amorygracia2000
  • Twitter ícone social
  • Facebook ícone social
  • YouTube ícone social